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Fecha   27 de julio de 2008 Medio   El Mundo - Dominical

Roma ha dado el primer paso para beatificar a una burgalesa de 22 años asesinada en 1992

Sería el segundo caso por este motivo desde Santa Inés s. III [...]
 
JOSE M. VIDAL | IDOIA SOTA

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Qué lejos se ve la muerte cuando la vida te sonríe... Vivaz, atractiva y dicharachera, "Marta atraía como un imán. Entraba en un sitio y hacía relaciones al instante. Triunfaba donde pisaba. Todo el mundo quería estar con ella, hablar con ella, saber de ella", recuerda su novio, Javier.

 A sus 22 años, se había reencontrado con Dios —tras las clásicas dudas de la adolescencia— y conocido al amor de su vida, Francisco Javier Hernando, militante del Círculo Católico. "La vida es genial, Cris, pero más corta de lo que pensamos", escribía a una amiga desde un retiro espiritual en Taizé, al oeste de Francia. No sabía cuánta razón tenía.

[...]

 El caso conmovió a la opinión pública y aquella semana una revista comenzaba así su relato: "Ahora Marta está en el cielo". Un titular cuando menos profético.

 

Con la venia de Roma, la joven burgalesa Marta Obregón tiene ya el título de 'sierva de Dios'


Dieciséis años después, la Iglesia quiere certificar que Marta Obregón es santa. Los caminos de la víctima y del verdugo vuelven a cruzarse. Esta vez, en el juicio canónico. El arzobispado de Burgos ha puesto en marcha el proceso de beatificación.

 

Marta creció en una familia de clase media y un ambiente muy religioso, pero sin imposiciones. "Siempre educamos a nuestros hijos en nuestros valores, pero en un clima de total libertad. De hecho, Marta no entró en la Obra, sino que se hizo de los Neocatecumenales", cuenta su madre, [...], que es supernumeraria del Opus Dei.

 

A los 17, Marta atravesó la típica crisis juvenil. La época de la subversión. "Déjame que tropiece, que ya me levantaré", solía decirle a su madre. Rompió con la práctica religiosa y hasta se enredó con un chaval, estudiante de veterinaria, mayor que ella. Pero el idilio terminó a los pocos meses. Es más, al tiempo tomó la costumbre de acudir a un centro del Opus Dei.

 

La noche de su muerte, Marta regresaba precisamente del club Arlanza, de esa organización. Unos días antes, le había confesado a Cristina Borreguero, directora del centro, que tenía miedo y que le daba la sensación de que alguien la seguía. "La noche del 21 de enero, estuvimos hablando desde las 20.30 hasta las 21.40 horas. Tenía mucho miedo. Presentía algo. Yo trataba de quitarle importancia y le decía que confiase en Dios. Incluso le conté una anécdota de Santa Teresa. Rezamos ante el Santísimo y se fue".

 

'Santa' de la pureza, a la que ya muchos rezan la oración que figura en las estampas y en www.causademarta.net


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Marta puede ser la primera mártir española de la castidad de la época moderna. Y la segunda de todo el mundo. Antes fue Santa Inés, decapitada en el siglo III, con tan sólo 13 años, por negarse a mantener relaciones sexuales con el gobernador romano.

 

El catedrático de Teología de la Facultad del Norte de España, Saturnino López, estudia el caso


En la época moderna, el único antecedente de Marta es el caso de María Goretti, quien también murió por defender su castidad. Nacida en 1890 en Italia, cuando tenía tan sólo 12 años, Alejandro, un joven de 18 años, intentó violarla. María opuso resistencia y pidió auxilio. Entonces, el violador le desgarró el vestido y le asestó 14 puñaladas, las mismas que recibió Marta.

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Curada de la rebeldía adolescente, Marta volvió a ser la de siempre, cuando inició sus estudios de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Igual de respetuosa con sus padres, igual de fiel a su religión. Vivió en la residencia Tagaste de las agustinas misioneras y retomó sus inquietudes espirituales.

 

En busca de sentido, decidió irse un verano a Taizé. Esta comunidad es un lugar de encuentro y oración de miles de jóvenes. "Se sintió irremisiblemente tocada por el Señor", dice su madre. La propia Marta escribió, desde allí, a su amiga Cristina: "Esto es una especie de campamento maravilloso de 6.000 personas y, sin embargo, te encuentras en paz y descubres el sentido de la vida. Dios es lo más importante en mi vida, mi amor. La vida es genial, Cris, pero más corta de lo que pensamos". Era el verano de 1990 y lo que Marta no sabía es que estaba apurando los últimos años de su existencia. Mientras, siguió buscando a Dios y al amor de su vida. A Dios lo encontró en los Neocatecumenales. El amor de su vida creyó encontrarlo en Francisco Javier.

 

"Hacían una bonita pareja", recuerda su madre. Pero ella "llamaba la atención". Guapa y elegante, medía 1.75 y pesaba 65 kilos. Simpática, dinámica, comunicativa, pero sin alardear de sus cualidades. Como de su voz, que muchos comparaban a la de Barbra Streisand. O de sus muchas dotes periodísticas, que apenas tuvo tiempo de desarrollar.

 

Al terminar su carrera, regresó a Burgos y comenzó a hacer sus primeros pinitos en la profesión. Escribió varios artículos para el Diario de Burgos en contra de la droga y a favor de la paz. Redactaba bien, tenía buena voz, daba bien ante las cámaras y se movía con elegancia.

 

A causa de su beatificación, las viejas heridas que nunca cicatrizan quedan de nuevo al descubierto para la madre de Marta. "Una madre jamás olvida y, ahora, con todo esto, el dolor se reaviva. Por un lado, siento alegría, porque soy creyente. Por otro, es muy duro. Además, si mi hija no está en el cielo, es que el cielo no existe. Me alegra que la Iglesia reconozca que puede ser un ejemplo para los chicos de ahora. Un ejemplo de una chica moderna, nada ñoña, pero con valores y vida interior".

 

Escalones al cielo

Con la venia de Roma, Marta tiene ya el título de "sierva de Dios", el primer peldaño en la complicada escalera hacia los altares.

 

El segundo escalón será el de "venerable"; el tercero, el de beata, y el cuarto, último y definitivo, el de santa.

 

Para escalarlos todo, hay que probar que fue mártir por defender la castidad. De eso se está ocupando el catedrático de Teología de la Facultad del Norte de España, Saturnino López Santidrián. "El proceso por vía de martirio puede ser por odio a la fe o por defender la virtud, en este caso la de la castidad", explica. El sacerdote lleva ya meses reuniendo todo tipo de documentación. Desde sus apuntes, a sus canciones, pasando por los recuerdos de tanta gente que la conoció.

 

Una nueva santa de la pureza, a la que ya mucha gente reza con la oración que figura en las estampas y en www.causademarta.net: "Señor Jesús, que hiciste de la joven Marta un ejemplo de vida alegre y generosa, y la fortaleciste en el amor humano y en la defensa de su castidad; concédeme, por su intercesión, el favor que ahora te pido… (pídase). Amén".

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Mucha gente utiliza ya esta estampa de Marta Obregón para rezar.